Cuando salimos al campo con nuestro todoterreno, llevar el equipo adecuado no es solo una cuestión de comodidad, sino también de seguridad y entre todas las herramientas y útiles que pueden marcar la diferencia en una situación complicada, el gato Hi-Lift sigue siendo uno de los grandes aliados del conductor off-road, en especial si nos aventuramos solos y sin vehículo de apoyo y rescate.
En Talleres Love My Car sabemos que no hay dos salidas iguales. El terreno puede cambiar de un momento a otro, y lo que parecía una ruta tranquila puede convertirse en un auténtico desafío. Ahí es donde entra en juego el Hi-Lift. Aunque a simple vista pueda parecer una herramienta pesada o incluso algo tosca, lo cierto es que su diseño robusto y su funcionamiento puramente mecánico lo convierten en un recurso muy versátil, ideal para situaciones en las que otros equipos se quedan cortos.
Una de sus principales ventajas es su capacidad para levantar el vehículo de forma rápida y eficaz, algo esencial cuando se pincha una rueda o es necesario intervenir en los bajos tras haber golpeado una piedra o quedado enganchado en un escalón. Pero su utilidad no se queda ahí. Gracias a su estructura metálica y su sistema de carraca, el Hi-Lift puede utilizarse también para desatascar el vehículo, ya sea levantando una rueda enterrada en barro o arena para colocar bajo ella una plancha, una piedra o incluso ramas que permitan recuperar tracción.
Además, hay ocasiones en las que necesitamos tensar una eslinga o una cuerda para ayudar a un compañero en un rescate, o para sujetar una carga, y el Hi-Lift puede actuar como un rudimentario pero eficaz tensor, algo muy útil cuando no se dispone de un winch o cabestrante.
Eso sí, no todo son ventajas: como toda herramienta, el gato Hi-Lift exige conocimiento y precaución. Hay que saber dónde colocarlo, cómo operarlo y tener muy claro que necesita una base estable para trabajar con seguridad. No todos los vehículos están preparados para su uso; por eso, si estás pensando en incorporarlo a tu equipo, asegúrate de que cuentas con puntos de apoyo adecuados, como defensas o estribos reforzados. También conviene llevar una base ancha para usarlo en terrenos blandos, donde tiende a hundirse.
En definitiva, si sueles hacer rutas exigentes o te gusta explorar más allá de las pistas principales, el Hi-Lift es de esas herramientas que pueden sacarte de un buen apuro. Ocupa relativamente poco espacio si se instala con un soporte exterior, no requiere mantenimiento más allá de una limpieza ocasional y un poco de grasa, y sobre todo, te da recursos para actuar cuando el terreno se complica y no hay nadie cerca para ayudarte.